Nutrición para el adulto mayor: claves para una alimentación funcional
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Una buena alimentación es uno de los pilares más importantes para envejecer con salud y mantener la independencia. Sin embargo, las necesidades nutricionales cambian con la edad y muchas veces no se tienen en cuenta. Aquí te explicamos las claves.
Los cambios que trae el envejecimiento
Con los años, el metabolismo se ralentiza, la sensación de sed disminuye, la absorción de ciertos nutrientes se reduce y el apetito puede bajar. Esto hace que la calidad de lo que se come sea más importante que la cantidad.
Nutrientes clave para el adulto mayor
Proteínas
Esenciales para mantener la masa muscular y el sistema inmune. Se recomienda incluir una fuente de proteína en cada comida: huevo, legumbres, pescado, pollo o lácteos.
Calcio y Vitamina D
Fundamentales para la salud ósea y muscular. Lácteos, sardinas, brócoli y exposición solar moderada son tus aliados.
Fibra
Ayuda a regular el tránsito intestinal, frecuentemente afectado en personas mayores. Frutas, verduras, legumbres y cereales integrales son excelentes fuentes.
Agua
La deshidratación es un riesgo real en adultos mayores porque la sensación de sed disminuye. Se recomienda beber al menos 6-8 vasos de agua al día, aunque no se tenga sed.
Consejos prácticos
- Hacer 4-5 comidas pequeñas al día en lugar de 2-3 grandes
- Priorizar alimentos de fácil masticación si hay problemas dentales
- Reducir el sodio para cuidar la presión arterial
- Limitar azúcares refinados y ultraprocesados
- Cocinar con aceite de oliva en lugar de mantequilla
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